domingo, 16 de agosto de 2009

Prez

Cuando Lester Young y Billie Holiday se reencontraron en 1957 para el especial de la CBS The Sound of Jazz, Prez, como cariñosamente había sido bautizado por ella años antes, se levantó lentamente de su silla –ya le costaba- y le ofreció a su Lady Day uno de los mejores solos del jazz.

La canción se llama Fine and Mellow y es una de las pocas composiciones de Billie Holiday. Lester Young es el segundo en intervenir.


Prez quería decir President. Ya tenían su conde y su duque, así que él iba a ser su “presidente”. Era grande el respeto que le tenían los músicos de su tiempo.

Años atrás había sido muy cercano a Billie Holiday. Él colaboró en muchas ocasiones con ella en sus grabaciones. Pero eso había sido años antes, a finales de la década de 1930 y durante la guerra. Ahora a medida que pasaban los años de la década de 1950 las cosas eran muy diferentes. Ambos estaban casi acabados: física y artísticamente.

I can't get started - Billie Holiday con Lester Young. En aquellos años de colaboración.


Lester había sido siempre un excéntrico. Agarraba el saxofón de manera lateral, como si fuera una flauta traversa. No confiaba en la gente que conocía y se refugiaba en su cerrado grupo de amigos con los que hablaba una jerga incomprensible para los extraños. Así se ganó una fama de hipster y fue apodado Pork Pie Hat por el distintivo sombrero que solía usar.



Jammin' The Blues - Lester Young y otros.


Charles Mingus grabó Good Bye Pork Pie Hat en mayo de 1959 como una elegía a la memoria del músico que se había ido refugiando paulatinamente en el alcohol y había bebido hasta morir apenas dos meses antes. La canción tiene un ritmo muy lento, como un balanceo. Él alguna vez comentó que era una metáfora del movimiento lento del mismo Lester Young en sus últimos años, continuamente borracho.

A veces parece que ciertas historias se encontraran bajo el signo de la tragedia personal. Se dice que Billie Holiday le comentó a un conocido en el funeral de Lester Young que pensaba que ella sería la próxima en morir. Y efectivamente, en julio de ese mismo año Lady Day moriría en un hospital de Nueva York mientras unos policías la esperaban fuera de su habitación para arrestarla por posesión de drogas.

Good Bye Pork Pie Hat del disco Mingus Ah Um (1959)

Pres 7.jpg

sábado, 1 de agosto de 2009

La velocidad (de descarga) del sonido

Pearl Jam está por sacar su nuevo disco Backspacer y como parte de la campaña de publicidad están regalando en su propio sitio una canción a los que encuentren 9 fotos más o menos escondidas en la web. No hace mucho, este tipo de difusión se ha comenzado a llamar marketing viral.

Así se ve el sitio de Pearl Jam con todas las imágenes.

Si bien estas campañas no son del todo nuevas, en la música no son muy comunes. La más conocida fue la del álbum Year Zero de Nine Inch Nails, que entiendo que supuso un antes y un después en la publicidad musical. De hecho fue todo un juego de realidad alternativa.

Yo creo que estos trucos publicitarios, que en definitiva son extramusicales, son sintomáticos de la necesidad de encontrar nuevas formas de llamar la atención en una sociedad saturada de información y para colmo de males en crisis económica.
En realidad, la crisis de la industria discográfica es de las peores. Hace un par de años Radiohead sorprendió con su modelo de "paga lo que quieras" al sacar su álbum In Rainbows y el año pasado Trent Reznor de Nine Inch Nails simplemente regaló su último disco en su página web.
Si ya los griegos de la antigüedad clásica sabían que ningún exceso es beneficioso, el de la información, si no está acompañado de criterio, tendrá como consecuencia, por ejemplo, la falta de valoración de la música que se consume. Y así, el resultado es que se baja más música de la que se puede escuchar y ya no se compran discos.
En fin, he aquí la canción en cuestión.

Speed of Sound de Pearl Jam.

domingo, 21 de junio de 2009

Qué estoy escuchando


Lo último de Luis Rueda, que no se da por vencido. Tiene ese espíritu luchador que es una posesión de vida o muerte para quien decidió hacerse rockero en la zona tórrida ecuatoriana.
Luis Rueda - Mil veces 1 (Radio Edit)

La nueva canción de Pearl Jam está bastante buena.
Pearl Jam - The Fixer

Un clásico del jazz.
Dexter Gordon - Tangerine

Un clásico del medioevo. La Sibila del Rin: Magistra Hildegarde von Bingen.
Hildegarde von Bingen - Veni creator spiritus

Una de las mejores colaboraciones de estos últimos años, y tristemente poco conocida.
Chic Corea & Béla Fleck - Señorita

Un clásico que tuvo un famoso cover en los 90's.
Herbie Hancock - Cantaloupe Island

Y un clásico de los 90's. Del último disco de Faith No More.
Faith No More - Ashes to Ashes

Un ensemble que se dedica a la música antigua haciendo en este disco un poco de repertorio mozárabe. Un lujo.
Grupo Cinco Siglos - Calbi Arabi

Una canción alegre y que alegra del Soundtrack de Juno.
Barry Louis Polisar - All I Want Is You

Schumann para los de temperamento sanguíneo por M. Pletnev.
R. Schumann - Fantasie in C-dur op.17 - 1. Durchaus phantastisch und leidenschaftlich vorzu
y por A. Volodos
R. Schumann - Bunte Blätter Op. 99 - XIV

Uno de los mejores covers de Michael Jackson que he escuchado.
Jason Mraz with Nikki Kerkhof - Billie Jean

Un poco de la magia de Rodrigo por Pepe Romero.
Joaquín Rodrigo - Junto al Generalife

sábado, 30 de mayo de 2009

Blade Runner


La primera vez que vi Blade Runner no entendí nada. Saber que es "del mismo director de Gladiador" no ayuda en lo más mínimo. Se ve que la gente que diseña las campañas de marketing no sabe más que de eso. No de cine. No de música. Menos aún de arte.


Después de verla por segunda vez se ha convertido en una de mis películas favoritas. En mi caso tuve que darle tiempo. El necesario para que me muestre su verdadero significado, que es bastante más profundo de lo que imaginé.


No sé qué me ha atrapado con más fuerza, si los pequeños o los grandes detalles: el papel que desempeñan los ojos a lo largo de la película y que tiene su culminación en el conmovedor monólogo de Roy bajo la lluvia; si la estética fascinante -eso es lo que sucede cuando se mezcla expresionismo y ciencia-ficción, o dicho de otro modo Metrópolis con Philip K. Dick-; tal vez haya sido el preciosismo audiovisual de la cinta; o tal vez la lograda música de Vangelis.


Lo cierto es que Blade Runner toca uno de los temas más importantes que hay, se pregunta qué es lo humano y arriesga una respuesta: la memoria. Lo que vivimos va conformándonos. Las cosas que hemos visto y que han dejado una huella en nosotros. Y es aquí cuando surge el planteo más incómodo de la película: que esto no nos diferenciaría de los robots. Y todo vuelve a estar como al principio. No sabemos quienes somos y llegar a saberlo no es tan sencillo. La cinta nos deja con un tácito y antiguo conócete a ti mismo.


Vangelis - Blade Runner (End Titles)