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sábado, 1 de agosto de 2009

La velocidad (de descarga) del sonido

Pearl Jam está por sacar su nuevo disco Backspacer y como parte de la campaña de publicidad están regalando en su propio sitio una canción a los que encuentren 9 fotos más o menos escondidas en la web. No hace mucho, este tipo de difusión se ha comenzado a llamar marketing viral.

Así se ve el sitio de Pearl Jam con todas las imágenes.

Si bien estas campañas no son del todo nuevas, en la música no son muy comunes. La más conocida fue la del álbum Year Zero de Nine Inch Nails, que entiendo que supuso un antes y un después en la publicidad musical. De hecho fue todo un juego de realidad alternativa.

Yo creo que estos trucos publicitarios, que en definitiva son extramusicales, son sintomáticos de la necesidad de encontrar nuevas formas de llamar la atención en una sociedad saturada de información y para colmo de males en crisis económica.
En realidad, la crisis de la industria discográfica es de las peores. Hace un par de años Radiohead sorprendió con su modelo de "paga lo que quieras" al sacar su álbum In Rainbows y el año pasado Trent Reznor de Nine Inch Nails simplemente regaló su último disco en su página web.
Si ya los griegos de la antigüedad clásica sabían que ningún exceso es beneficioso, el de la información, si no está acompañado de criterio, tendrá como consecuencia, por ejemplo, la falta de valoración de la música que se consume. Y así, el resultado es que se baja más música de la que se puede escuchar y ya no se compran discos.
En fin, he aquí la canción en cuestión.

Speed of Sound de Pearl Jam.

viernes, 27 de marzo de 2009

Censo, censor y censura

Una de las cosas que más me gusta hacer es jugar a las escondidas con Clío, la Musa de la Historia. Me imagino que ha escondido caprichosamente todos los cabos que unen la serie completa de los hechos humanos en referencias bibliográficas de difícil acceso. Mi trabajo es encontrar. Y atar cabos.
Conque mi último hallazgo de este tipo es la historia detrás de la palabra censor, derivada de census, que en latín significaba sencillamente poner impuestos y era un cargo público (desde el s.V a. C.) del cursus honorum en la República Romana.
Para cobrar estos impuestos de manera eficiente había que tener datos precisos sobre la cantidad de ciudadanos y sus actividades. Así nació el referido census. Y había que estar censado si uno quería aspirar a una función pública.
Poco tiempo después se pensó que sería una buena idea excluir a ciertos ciudadanos de este derecho si se podía demostrar su inmoralidad, lo que correspondía también al censor. De aquí la moderna noción de censura.
Uno de los más importantes de estos funcionarios en la época republicana fue Marcus Porcius Cato, conocido por sus elocuentes sobrenombres: Cato Censorius ("Catón el Censor"), Cato Maior ("Catón el Mayor"), Cato Sapiens ("Catón el Sabio"), etc. Fue criado según lo que los latinos llamaban con gran deferencia mos maiorum, las costumbres de sus antepasados.
Militar y agricultor, Catón era un tradicionalista y defensor de las virtudes tipicamente romanas como la disciplina, la diligencia, la honestidad y la determinación. No agradaba a muchos de sus contemporáneos porque siempre decía lo que pensaba sin tapujos pero era ampliamente admirado por todos y considerado un ejemplo de virtus.

Catón vivió en tiempos de las Guerras Púnicas y murió muy poco tiempo antes de la destrucción de Cartago, la ciudad de sus enemigos que nunca pudo ver en ruinas. Se dice que siempre terminaba sus discursos, cualquiera fuese el tema, con la frase "Ceterum censeo Carthaginem esse delendam" que significa: 'por otro lado creo que Cartago debe ser destruida'.
Al ganar Roma la Tercera Guerra Púnica pudo darse el lujo de eliminar el cobro de impuestos a los ciudadanos romanos. Así es, los romanos ya no necesitaban pagar impuestos dada la creciente abundancia que resultó de que Roma fuese, con la eliminación de Cartago, la única potencia del mediterráneo.
Y es así como el puesto de censor de repente perdió la parte más antigua de sus funciones y pasó a ser únicamente el de un árbitro de la moral, que como sabemos no se conserva intacta con el paso del tiempo. Y así, lo que para los romanos no era inmoral sí que lo llegó a ser para la Inquisición, que fue la que se encargó de la práctica de la censura desde el s.XII a. C. hasta bien entrada la modernidad.

Erasmo de Rotterdam fue uno de los que más pudo comprobar la celosa labor de la Inquisición durante el Renacimiento. Toda su obra fue censurada durante el Concilio de Trento y la historia nos ha guardado imágenes como la siguiente.

¡Conque se llegó de los impuestos y el conteo de la población a la censura de las ideas! ¡Clío sí que juega al teléfono descompuesto con las palabras y los hombres!

viernes, 25 de julio de 2008

Unidad de conocimiento


Google lanzó Knol hace un par de días para hacerle competencia a nuestra querida Wikipedia. Mientras en la página de Knol aún hay pocos artículos y dificilmente encontraremos cosas de utilidad, en la Wikipedia ya hay un detallado artículo sobre Google Knol y sobre la particular manera en la que funcionará.



Lo mejor de la Wikipedia es eso. Puedes encontrar de todo. Y hay que aceptarla como es porque nos brinda todo el espectro de posibilidades que pueden imprimir en ella sus creadores, la humanidad: puede ser brillante, una farsa o cualquiera de los posibles términos medios.

domingo, 22 de junio de 2008

¿Cuantos lectores tiene un blog?


En un interesante video publicado en el canal oficial de Google en Youtube, Eric Schmidt, actual director ejecutivo, comenta que según sus estadísticas la cifra de lectores promedio de un blog es exactamente uno = 1.


Al principio me sorprendió aunque luego de pensarlo un poco me pareció casi lógico. Un blog no es más que un medio de comunicación y los seres humanos necesitamos comunicarnos. Lo sorprendente es que esta urgencia puede llegar a ser más fuerte que la realidad, que el hecho lapidario de saber que es un monólogo.