domingo, 21 de junio de 2009

Qué estoy escuchando


Lo último de Luis Rueda, que no se da por vencido. Tiene ese espíritu luchador que es una posesión de vida o muerte para quien decidió hacerse rockero en la zona tórrida ecuatoriana.
Luis Rueda - Mil veces 1 (Radio Edit)

La nueva canción de Pearl Jam está bastante buena.
Pearl Jam - The Fixer

Un clásico del jazz.
Dexter Gordon - Tangerine

Un clásico del medioevo. La Sibila del Rin: Magistra Hildegarde von Bingen.
Hildegarde von Bingen - Veni creator spiritus

Una de las mejores colaboraciones de estos últimos años, y tristemente poco conocida.
Chic Corea & Béla Fleck - Señorita

Un clásico que tuvo un famoso cover en los 90's.
Herbie Hancock - Cantaloupe Island

Y un clásico de los 90's. Del último disco de Faith No More.
Faith No More - Ashes to Ashes

Un ensemble que se dedica a la música antigua haciendo en este disco un poco de repertorio mozárabe. Un lujo.
Grupo Cinco Siglos - Calbi Arabi

Una canción alegre y que alegra del Soundtrack de Juno.
Barry Louis Polisar - All I Want Is You

Schumann para los de temperamento sanguíneo por M. Pletnev.
R. Schumann - Fantasie in C-dur op.17 - 1. Durchaus phantastisch und leidenschaftlich vorzu
y por A. Volodos
R. Schumann - Bunte Blätter Op. 99 - XIV

Uno de los mejores covers de Michael Jackson que he escuchado.
Jason Mraz with Nikki Kerkhof - Billie Jean

Un poco de la magia de Rodrigo por Pepe Romero.
Joaquín Rodrigo - Junto al Generalife

sábado, 30 de mayo de 2009

Blade Runner


La primera vez que vi Blade Runner no entendí nada. Saber que es "del mismo director de Gladiador" no ayuda en lo más mínimo. Se ve que la gente que diseña las campañas de marketing no sabe más que de eso. No de cine. No de música. Menos aún de arte.


Después de verla por segunda vez se ha convertido en una de mis películas favoritas. En mi caso tuve que darle tiempo. El necesario para que me muestre su verdadero significado, que es bastante más profundo de lo que imaginé.


No sé qué me ha atrapado con más fuerza, si los pequeños o los grandes detalles: el papel que desempeñan los ojos a lo largo de la película y que tiene su culminación en el conmovedor monólogo de Roy bajo la lluvia; si la estética fascinante -eso es lo que sucede cuando se mezcla expresionismo y ciencia-ficción, o dicho de otro modo Metrópolis con Philip K. Dick-; tal vez haya sido el preciosismo audiovisual de la cinta; o tal vez la lograda música de Vangelis.


Lo cierto es que Blade Runner toca uno de los temas más importantes que hay, se pregunta qué es lo humano y arriesga una respuesta: la memoria. Lo que vivimos va conformándonos. Las cosas que hemos visto y que han dejado una huella en nosotros. Y es aquí cuando surge el planteo más incómodo de la película: que esto no nos diferenciaría de los robots. Y todo vuelve a estar como al principio. No sabemos quienes somos y llegar a saberlo no es tan sencillo. La cinta nos deja con un tácito y antiguo conócete a ti mismo.


Vangelis - Blade Runner (End Titles)

viernes, 27 de marzo de 2009

Censo, censor y censura

Una de las cosas que más me gusta hacer es jugar a las escondidas con Clío, la Musa de la Historia. Me imagino que ha escondido caprichosamente todos los cabos que unen la serie completa de los hechos humanos en referencias bibliográficas de difícil acceso. Mi trabajo es encontrar. Y atar cabos.
Conque mi último hallazgo de este tipo es la historia detrás de la palabra censor, derivada de census, que en latín significaba sencillamente poner impuestos y era un cargo público (desde el s.V a. C.) del cursus honorum en la República Romana.
Para cobrar estos impuestos de manera eficiente había que tener datos precisos sobre la cantidad de ciudadanos y sus actividades. Así nació el referido census. Y había que estar censado si uno quería aspirar a una función pública.
Poco tiempo después se pensó que sería una buena idea excluir a ciertos ciudadanos de este derecho si se podía demostrar su inmoralidad, lo que correspondía también al censor. De aquí la moderna noción de censura.
Uno de los más importantes de estos funcionarios en la época republicana fue Marcus Porcius Cato, conocido por sus elocuentes sobrenombres: Cato Censorius ("Catón el Censor"), Cato Maior ("Catón el Mayor"), Cato Sapiens ("Catón el Sabio"), etc. Fue criado según lo que los latinos llamaban con gran deferencia mos maiorum, las costumbres de sus antepasados.
Militar y agricultor, Catón era un tradicionalista y defensor de las virtudes tipicamente romanas como la disciplina, la diligencia, la honestidad y la determinación. No agradaba a muchos de sus contemporáneos porque siempre decía lo que pensaba sin tapujos pero era ampliamente admirado por todos y considerado un ejemplo de virtus.

Catón vivió en tiempos de las Guerras Púnicas y murió muy poco tiempo antes de la destrucción de Cartago, la ciudad de sus enemigos que nunca pudo ver en ruinas. Se dice que siempre terminaba sus discursos, cualquiera fuese el tema, con la frase "Ceterum censeo Carthaginem esse delendam" que significa: 'por otro lado creo que Cartago debe ser destruida'.
Al ganar Roma la Tercera Guerra Púnica pudo darse el lujo de eliminar el cobro de impuestos a los ciudadanos romanos. Así es, los romanos ya no necesitaban pagar impuestos dada la creciente abundancia que resultó de que Roma fuese, con la eliminación de Cartago, la única potencia del mediterráneo.
Y es así como el puesto de censor de repente perdió la parte más antigua de sus funciones y pasó a ser únicamente el de un árbitro de la moral, que como sabemos no se conserva intacta con el paso del tiempo. Y así, lo que para los romanos no era inmoral sí que lo llegó a ser para la Inquisición, que fue la que se encargó de la práctica de la censura desde el s.XII a. C. hasta bien entrada la modernidad.

Erasmo de Rotterdam fue uno de los que más pudo comprobar la celosa labor de la Inquisición durante el Renacimiento. Toda su obra fue censurada durante el Concilio de Trento y la historia nos ha guardado imágenes como la siguiente.

¡Conque se llegó de los impuestos y el conteo de la población a la censura de las ideas! ¡Clío sí que juega al teléfono descompuesto con las palabras y los hombres!

jueves, 4 de diciembre de 2008

Sólidos Platónicos

El que dijo que en la naturaleza no se encuentran figuras geométricas seguro no vio esta foto del virus del sida.



Es un icosaedro regular y es uno de los 5 posibles poliedros regulares. Es el que tiene mayor cantidad de caras -tiene 20- y es uno de los llamados sólidos platónicos desde que el Filósofo escribiera en su Timeo que
«El fuego está formado por tetraedros; el aire, de octaedros; el agua, de icosaedros; la tierra de cubos; y como aún es posible una quinta forma, Dios ha utilizado ésta, el dodecaedro pentagonal, para que sirva de límite al mundo»



!Es impresionante pensar que el icosaedro existió solo en la mente del hombre por siglos sin un solo ejemplo en el mundo "real"! Pero ya sabemos que eso tampoco es cierto...